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La observación de una piedra, la cual evoca por sus características, de color, textura, forma y dimensiones, un recuerdo, una imagen o nos sugiere una escena, forma parte del arte del suiseki. 
Cuevas del Mar (Toyama-Ishi). Juan José Bueno Gil
La composición o material del que esta originada es básico para la apreciación de las piedras. La contemplación de las piedras tiene su origen en China, y se remonta a los siglos anteriores al primer emperador, donde ya formaban parte de paisajes o jardines. 
Iwagata.ishi. M.Txopitea Bengoetxea Una piedra de pequeñas dimensiones, pero suficiente para que la sujete la palma de una mano debe ser capaz de trasladarnos a un universo donde perdamos la noción del tiempo con su contemplación, entonces diremos que la piedra tiene poder de sugestión, fuerza, profundidad, homogeneidad, pureza o resonancia. Esto se lo puede dar a la piedra su esbeltez, su verticalidad, los alternantes surcos que se abren a lo largo de su superficie, diferentes intercambios de relieves y picos, canales y agujeros a través de los cuales vemos las sombras de la luna o nos dejamos llevar por el susurro del viento que los atraviesa. La combinación de estas características, será valorada por nuestros registros de la memoria, por lo que si somos capaces de ver en ella algo apaciguador, equilibrado y armonioso estaremos ante una piedra que formará parte de un mundo que nos producirá buenas vibraciones y refrescantes sensaciones, estaremos entrando en el ancestral arte del suiseki. Monte Fuji. Arishige Matsuura "...suiseki revive, refresca y enriquece la mente... " Felix Rivera Fermín Caballero
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